Tu cesta está vacía
Sin añadir ni modificar nada, Dominique Nabokov graba estos espacios para sus acompañantes voyeurs y nos deja descifrar el resto. Agotada durante mucho tiempo, esta edición actualizada de 2002 vuelve a revivir una época de la historia de la ciudad, vista a través de las fotos Polaroid originales de Dominique Nabokov.

