El enfoque irreverente de Rousset le ha convertido en la elección ideal para poner de relieve las historias extraordinarias que se esconden tras Le Manoir aux Quat'Saisons, un hotel situado en la ciudad de Oxfordshire, Inglaterra. Las imágenes de esta mansión del siglo XV toman su inspiración de dos fuentes distintas. Por un lado, la imaginación de Rousset sobre el modo de vida lujosa de la aristocracia inglesa. Por otro lado, la influencia del «aspecto irreal y fantástico» del modo de vida campesino, como se representa en las antiguas películas británicas.
Como los objetos y las figuras ordinarias están colocados en contextos extraños y oníricos, estos perturban la percepción del espectador y le incitan a reflexionar sobre lo que ve. Sus imágenes fantásticas no se conforman con presentar los equipamientos y la estética del hotel, pues cuentan una historia y crean una narrativa visual intrigante que alienta al espectador a proyectarse en estos paisajes exquisitos.







